
El anciano fue derribado mientras el menor de sólo siete años recibió un empujón. El susto provocó que el niño llorara, momento en que uno de los delincuentes amenazó a la madre con matar al pequeño si no lo hacía callar.
"Mira, tengo con qué matarlo", dijo al momento en que abría el tambor del revólver para exhibir las balas a la mujer. Uno de ellos exigía dinero, pero sólo había cien pesos sobre un altar de la sala de la casa.
Antes de escapar lograron tomar un teléfono celular y al abandonar la vivienda se toparon con Aguilar, quien salió de la casa contigua marcada con el número 1278. Sólo logró avanzar unos metros antes de recibir el disparo en el cuello.
Aún con vida quedó sobre la banqueta frente a su casa y la de su padre; sin embargo, la ambulancia de la Cruz Roja tardó una hora en llegar, cuando arribó, la víctima ya había fallecido.
Los delincuentes escaparon a pie con los revólveres en la mano, para perderse en la oscuridad de las calles de Tuxtla, una de las ciudades "más seguras" de México.
Que duro el trabajo tuyo...mis respetos. En verdá que si.
ResponderEliminarsaludos
criss